viernes, 21 de abril de 2017

HICE TODO MAL




He pensado en  todas esas cosas que no debería pensar, que hace mucho tiempo que no se venían a mi mente y ha sido duro.

Hace meses que me estoy sintiendo ajena, sin opciones, apagada, desesperada. Nadie lo entiende. Creen que es hueveo, que "todo va a mejorar" y no, nada mejora.

¿Qué he de tener que hacer? ¿Debo tomar la decisión drástica? ¿Seguir adelante? ¿Conseguir un estímulo?

Estoy súper cansada, ya no tengo ganas de nada. Espero que la vida me dé una mano, que no me deje, o que me suelte de una buena vez. Ya no estoy en condiciones de luchar. Puta la hueá...

¿Por qué luchan las personas? No veo motivo de luchar por mí, me molesta la existencia, la vida, todo me parece luminosos y brillante y yo ODIO lo luminoso y brillante.

Quiero oscuridad, un escape, algo que me haga sentir mejor, querer despertar, disfrutar lo que tengo, lo que puedo tener, lo que me sobra...

Hice todo mal. 



{Ya no quiero seguir aquí].










lunes, 17 de abril de 2017

TIRANDO LA TOALLA



De verdad ya estoy en las últimas. Rindiéndome... nada ha salido cómo lo presupuesté y me sigo enfermando y no es nada físico como tal. Es mental, es el conducto a lo físico. Y ya no quiero. 

No sé qué ayuda será la que necesite, pero ni dormir puedo. Vacío de mierda, siempre es más y más grande. Ya nada lo llena. 

No hay nada que lo haga. Ni personas, ni dinero, ni droga, ni fiestas, ni películas, ni música, mi amor, ni comida, ni presencias, ni nada...

NADA. 



jueves, 13 de abril de 2017

Una lámpara nueva.




Comparto un depto con dos personas. En el momento que llegué, vivía una mina [zorra bastarda] y mi hermanito colombiano, Mauricio. Cuando mi hermano de vivienda se fue, [No sé si saben, pero vivía con él que estudiaba un postdoctorado en la Universidad Católica. Un postdoctorado que ni a él le importaba, porque era una basura, pero puta, estaba en una de las mejores universidades del universo, le daban mucha plata y blablablá], tenía la pieza intermedia de la casa, con un clóset grande, una cama más grande, espacio más grande y yo viviendo en un cuchitril muy barato, pero estrecho; obviamente tomaría su lugar cuando se fuera y listo. ¿El drama? Una maldita lámpara que iluminaba hasta Colombia. [Hasta MAYAMI, HASTA LA LUNA, HASTA ANDRÓMEDA!!!]

Siempre fue punto de hueveo por esa luz de mierda que iluminaba más que el sol y a él le parecía nada. Como yo sufro fobia a la luz, fui a comprar una lámpara lo menos iluminada que encontrara y no hallé. Todo costaba un ojo de la cara y no estoy dispuesta a botar mi plata, así que compré una ampolleta de como 15 watts o lo que sea, pero que no me diera jugo. 

Los que me conocen, saben que en mi ventana tengo un plumón para evitar que penetre esa asquerosa luminosidad y si hay un atisbo mínimo de brillantez, soy capaz de forrar con pintura negra esa miseria. Y así llevo como 6 meses. 

La hueá es que en mi desesperación por tener luminosidad en caso de requerirla, ponte tú, para ir a mear, necesitaba una lámpara de mesa. Me di la paja de ir a la Estación Central a buscar una, BBB, pero sólo hallé BCYNTB [Buenas, CUMAS y no tan baratas], así que recorriendo, hallé una hueá para pendejos, led, que me costó 2.5 lucas, recargable y de un mono de moda en ese tiempo. ¿La pulenta? Se la compré de regalo de navidad a mi sobrina. CAGÓ.  



Quiero decir sólo una cosa: ES LA MEJOR COMPRA QUE HE HECHO EN TODA MI VIDA.