lunes, 20 de agosto de 2018

BLOG RECARGADO




Recargué un montón de mis entradas antiguas en el blog. [Llegué hasta el 2014, porque ya no me dio más el cuero para seguir leyendo].

¿Por qué lo hice? No tengo idea. Sólo quiero verlas ahí y que el que quiera, me lea.

Me gusto así, me gusto al escribir.

Si te gusta algo, aprópialo para ti. Es algo que yo [seguramente] escribí para ti y si no, sería quizás algo similar y claramente más la raja.

Me duermo.

Tengo hambre. 

TE AMO. ❤ 





viernes, 17 de agosto de 2018

La última jugada




Se acabó todo. Se terminó lo poco y nada de ánimo que me quedaba. Ya me di por derrotada y no pude soportar la frustración. No estoy habilitada para esa hueá. No sirvo para que las cosas no me resulten. Me fui a la mierda. 

Colapsé, me rendí y me encerré, volví a un año atrás, a la más negra de las depresiones, a no poder moverme, a no soportar a la gente a no salir de mi encierro y está bien. Así al menos me siento refugiada. Tengo un reposo de un mes. No sé qué pasará conmigo en ese tiempo, sólo pienso en desaparecer y ojalá morir. Es asqueroso.

Pero quiero intentar una última jugada, la última carta para dar vuelta el juego y estoy con el tiempo en contra, debería comenzar mañana a encaminar todo, pero no sé si estaré en condiciones. Necesito ayuda, algún apoyo, un estímulo. Algo que me impulse. El factor valor y fuerza.

Estoy sufriendo, pero quiero intentarlo. Quizás así el Renato tenga razón y consiga más que hundiéndome y destruyéndome. 

Aunque mañana DEBO conseguir manipular mi seso y sentirme feliz. 

Me iré al paraíso. Eso abrirá mi mente.

De momento, intentaré dormir y pensaré en mí y también en ti, porque nada sabe más delicioso que el desastre químico-enzimático que provocas en mi cerebro. Y eso quizás sea lo único que necesito para volver al triunfo. 






viernes, 10 de agosto de 2018

SOY INCOMPATIBLE CON LA VIDA



Todo iba bien. El trabajo, la vida en general, los objetivos... no sé. Pero de un momento a otro, todo se desarma, todo se va a la mierda, todo comienza a ir mal. 

No quiero nada, me siento tan infeliz y frustrada que me atacó la depresión que mantenía controlada, de un golpe. Me abatió. 

No fui capaz de explicarle a alguien qué me pasaba, porque me siento completamente miserable y me fui a negro sin saber cómo reaccionar y ver que no todo es tan malo. Porque nunca veré salida, porque siempre sentiré que no hay nada bueno para mí, que la vida se empeña en mantenerme a raya. Al filo, al puto borde del abismo y ni siquiera dejarme caer... mantenerme ahí, nunca bien, siempre en el limbo.

Casi pierdo mi trabajo por una estupidez; por otra mala decisión que tomé hace unos meses, me rechazaron un crédito hipotecario para comprar mi hogar... el sueño de irme al sur se fue a la chucha y estoy sufriendo, me duele todo. Me siento asquerosamente mal. Leí ciertas cosas que me hicieron romper en llanto y sigo en eso. Es que me duele, ME DUELE DE UNA MANERA ATROZ. 

Cerré mi refugio, me encerré en el búnker. 

A él lo dejé pasar porque no soy buena. Lo busqué para que vuelva y estaba tan feliz de tenerlo cerca otra vez, que no me di cuenta que no sería capaz de soportar debilidades y mantener. Me fui a la mierda. Lo siento. Qué más quisiera yo que de verdad pudiéramos hacernos felices y sentirme bien, pero tampoco me resulta.

No sé afrontar, sólo sé escapar. Es la única manera de poder seguir. Y sentirme pésimo es el único estado que me cobija. 

¿Qué tengo que hacer?

¿Hasta cuándo esta vida de mierda va a seguir maltratándome así?

¿Hasta cuándo tendré que esperar para poder estar bien? 

¿Habrá alguna nueva oportunidad para mí?

Estoy tan cansada de toda esta mierda...

¿Y qué me queda? Seguir viviendo por inercia y llorar y perder todo lo que amo. Qué pena todo... qué pena.







Necesito drogarme hasta perder la consciencia. 




VIDA CULIÁ.









jueves, 26 de julio de 2018

domingo, 22 de julio de 2018