lunes, 17 de octubre de 2016

La rabia culiá


Tengo rabia.

No nos pescamos, nada. Nos ignoramos. Pero quisiera creer que trascendimos. 

Nunca me resignaré a perderte; siempre te llevaré aquí, conmigo. Mientras tú estés en mí, seguirás siendo parte de mi vida. Aunque nunca más nos pesquemos. 

FUIMOS. Eso no se acaba.

Y aunque cada vez es menor, aunque quizás llegará el momento en que ya ni siquiera me importe, serás tú el único que rompió mis esquemas y me hizo pensar que el amor convencional era bueno.

Te ganaste el mérito, Todos los títulos, todos los laureles. Todos mis intentos de ser una buena persona, de tenernos. De sacrificar lo que fuese necesario, porque lo que podría ser, sería lo más increíble que podríamos vivir. 

Quizás algún día te busque. Quizás algún día me busques.

Quizás nunca nos busquemos. ¿Para qué? 

PARA NADA, porque la vida sin nada, igual es maravillosa si eres carne presente, aunque la carne sea en pixeles.

Pero sigo sin ti y sigo extrañándote, esperando que vengas conmigo. Porque la vida juntos, es completamente más entretenida que nosotros por separado





[Y en eso no hay discusión alguna]





NOTA 21.11.16: Definitivamente, estaba muy curá y drogá cuando escribí esta hueá. 






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