
Siendo las 04:33 am, debo comentar que mis últimos días han estado llenos de emociones. La gran mayoría han sido emociones súper gratas. Montones de alegrías que me han traído más felicidad que la acumulada en mucho tiempo y realmente me hacen sacar cuentas alegres de todo lo bueno que he hecho últimamente.
Estoy de lo más contenta en estos momentos y, a pesar de haber escrito una entrada que no subí nunca por simple flojera, no me arrepiento de haberla dejado pendiente, porque mencionaba asuntos que están francamente en el olvido; sin embargo, no dejo de tener sentimientos encontrados con todo este asunto. No soy una persona poco reflexiva, -a pesar de ser una impulsiva de mierda- al contrario, analizo bastante bien las situaciones que me aquejan para poder tomar buenas decisiones y evitar -lo más posible- arrepentirme, pero esto, en lo que estoy ahora, me tiene bastante desalineada en todo aspecto posible. Nunca pensé que diría esto porque realmente nunca me ha ocurrido, pero estoy en extremo confusa... y no es grato.
A veces pienso que lo mejor es dejar todo como está y seguir adelante, dándole chances a nuevas alternativas y otras veces me niego a perder lo que no quiero perder así de simple. Maldita lucha!
En definitiva, estoy en un momento de mi vida en que ya no temo, he cambiado. Ya no quiero ser una conchadesumadre, ni tampoco ando pendiente en que otros lo sean. No me interesa que la gente sea inteligente, linda, exitosa, simpática, ni nada. Realmente, me da lo mismo. Aprendí a aceptar todo, ser feliz con mi naturaleza bastarda y lo que llega a mi vida. Si las hueás salen bien, la raja; si no, pico. No me he muerto ni moriré por eso. Estoy de lo más light, y cresta que me ha salido todo perfecto. No podría quejarme. Pero... bueh... acá es donde surge el conflicto, porque, no porqué las cosas no resulten a mi manera, debo ser tan ligera y dejarlas así como así, eso me complica, no soy de rendirme hasta que ya no hay vuelta atrás, y yo sé que no debo. Sé que perdería más de lo que podría ganar.
En fin, seguiré aquí, esperando el milagro de la claridad y certeza, a pesar de que detesto con mi alma esperar, obviamente mientras no llegue por otra vía y realmente todo se vaya a la súper chucha, terminando por rezarle al dios que no quiero rezarle, abrazando la vida que no quiero abrazar, alimentándome de la felicidad que no quiero alimentarme, soñar los sueños que no quiero soñar, y entregarme finalmente a la opción de vivir ajena a lo que realmente me importa.
Recuerda Lú, los entusiasmos más radiantes, instantáneos y sobrecogedores, son aquellos que menos necesitas en tu vida.




2 comentarios:
la raja! igual super mega light tu parada, pero es totalmente rescatable que te sientas bien.
Esa es la Actitud !!!
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